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Relaciones personales, como mejorarlas

julio 11 2019

¿Por qué las relaciones personales son tan importantes?

Somos seres sociales y para poder vivir es necesario que nos relacionemos con otras personas. No es posible vivir solos sin relaciones personales, sin colaborar con los demás.

Como debemos cooperar con otros, es necesario aprender a relacionarnos adecuadamente, comunicándonos, siendo sinceros y aprovechando cada interacción al máximo.

Una conversación con otra persona es una oportunidad muy hermosa. Es una oportunidad para abrirte y expresar lo que sientes, es una oportunidad para ver más cosas de ti mismo tanto en lo que dices como en lo que ves en los demás.

Este es precisamente el auténtico valor de las relaciones personales, comprender que el resto de personas son un espejo nuestro. Son la mejor manera de comprendernos a nosotros mismos.

Relaciones interpersonales basadas en la carencia

A veces buscamos a otras personas porque nos sentimos solos. Ello se debe a que tenemos una sensación de que algo nos falta. Si este es el caso, nos dará miedo quedarnos solos y aguantaremos a cualquiera para poder estar acompañados.

Si prestas atención, te darás cuenta que atraemos a las personas en función de nuestro estado mental. Te reto a que analices lo que ves en la gente que te rodea y me digas que estoy equivocado.

Como consecuencia de este hecho, si vivimos con actitud de que necesitamos a alguien para ser feliz, vamos a atraer a personas que también viven esa sensación de carencia.

Las relaciones basadas en el no tener o en el miedo a perder a alguien suelen ser conflictivas. Vamos a observar ahora algunos de los conflictos que pueden suceder en este tipo de interacciones.

Deseo de cambiar al otro

Como hay ciertas cosas de la otra persona que no nos gustan, nuestro impulso natural es el de tratar de cambiarlas.

Lo más probable es que la otra persona no cambie, o no cambie como nos gustaría. Por lo tanto, esta actitud nos llevará normalmente a un estado de frustración permanente. Además, es posible que tratemos de culpabilizar al otro por no cambiar o por no hacer lo que nosotros queremos.

Dejar de ser uno mismo

Otra actitud que aparece es la de actuar para que el otro esté contento por miedo a perderlo. Eso implica hacer cosas que no nos agradan. Nos veremos viviendo un rol que no nos pertenece y ello a la postre nos conducirá a un estado de frustración.

Victimas y culpables

Si actuamos para que el otro este contento, es posible que después le culpemos o manipularemos para que se sienta culpable si el no actúa como nosotros queremos. Olvidamos que nadie nos obliga, que lo hemos hecho porque hemos querido.

Si culpamos al otro de algo, nosotros nos sentiremos sus victimas y actuaremos como tal, nos manifestaremos en la vida como tal aunque no haya razón para ello.

Es posible que en otras ocasiones nos sintamos culpables por no haber actuado para contentarle cuando no había obligación de hacerlo.

Juicios

«Vemos la paja en ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro.»

Esta frase de Jesucristo es muy significativa. El hábito de juzgar lo que hacen los demás está muy arraigado y ocurre sobre todo en nuestra interacción con las personas más cercanas.

Lo cierto es que evaluamos las acciones de los demás en función de como somos nosotros y de nuestros deseos. Si nos relacionamos desde la carencia está actitud será más intensa, pues cada acción que no se corresponda con nuestras preferencias es considerada una amenaza para la relación.

Como la persona no actua como nosotros creemos que debería, la consecuencia es que surge la desconfianza en dicha persona y la relación tiende a degradarse.

Los demás son un espejo nuestro

Lo cierto es que lo que vemos en los demás es una proyección nuestra. Vemos en el otro aquello que no puedo ver en mi mismo. A este fenómeno también se le llama proyección. Proyectamos en los demás nuestros condicionamientos mentales y falsas creencias.

Para comprender lo anterior, date cuenta de que lo que a ti te molesta a otros les causa indiferencia. No a todas las personas les molestan las mismas cosas y ello depende de como es cada uno. Por lo tanto, lo que nos atrae o nos repele de otras personas es algo que tiene que ver con nosotros y no con dichas personas.

Una vez comprendido esto, es posible enfocar las relaciones de una forma más sana. Se comprende que no hay una separación real entre las distintas personas y que cada conversación es una oportunidad para conocerse a uno mismo.

Como mejorar nuestras relaciones

Mi consejo es que abandones actitudes conflictivas como juzgar, manipular o culpabilizar al otro. Para ello es importante darle libertad para que sea el mismo y sentirnos libres para ser nosotros mismos en cada situación.

Si dejamos de juzgar y confiamos más en los demás estamos reduciendo esa sensación de que estamos separados de los otros.Si vemos lo que tenemos en común con los demás, derribamos barreras y creamos puentes que nos unen, la sensación de soledad irá desapareciendo.

Abrirnos y dar información a los demás de cómo nos sentimos, de cómo estamos, de que necesitamos, nos ayudara en el proceso. Debemos hablar de nuestras preocupaciones, de las cosas que nos causan malestar, también de nuestros deseos.

Los demás deben conocer que tengo en mi interior y al hacerlo nosotros nos comprenderemos mejor a nosotros mismos. También nos ayudará el escuchar lo que los demás opinan sobre nosotros.

Relaciones personales basadas en el respeto

Cuando la sensación de carencia se va diluyendo compartimos experiencias con otras personas que nos aportan algo, siendo conscientes de que nos ayudan a vernos a nosotros mismos.

No se trata de cambiar al otro o de actuar para que el este contento, sino de actuar como nosotros consideremos y en armonía con lo que somos. Respetamos las decisiones de la otra persona y nos respetamos a nosotros mismos.

Este es el verdadero amor, se basa en la aceptación y en permitir que los otros actúen libremente. De esta manera nos sentiremos más libres para actuar como consideremos.

Cuando hagamos algo por la otra persona lo hacemos por amor sin exigir nada a cambio. Después, no le haremos sentir egoísta por no hacer lo que nosotros queremos.

Como gestionar las relaciones personales

Los conflictos en nuestras relaciones personales son inevitables. A continuación, te doy algunos consejos para cuando llegue el momento:

El primer paso es poner toda tu atención en cada interacción o conversación que tengas con otras personas. Ese momento es fundamental en tu vida y requiere que tu presencia. Al estar presente, te darás cuenta de como te sientes y a la actitud que tienes en cada situación.

Entiende que cualquier conflicto con otra persona es un reflejo de un conflicto interno. Trata de ver que tienes en tu interior que ha provocado esa situación. Mira esa situación como una oportunidad de autoconocimiento.

Cuando juzgues a la otra persona trata de ver que tú también tienes eso.

Si le pides a la otra persona que cambie en algo, cámbialo primero en ti mismo.

Hazte las siguientes preguntas para orientarte en tus decisiones:

  • ¿Estoy actuando para satisfacer al otro o estoy siendo yo misma?
  • ¿Me siento culpable por no actuar como el otro quiere?
  • ¿Estoy dando libertad al otro o trato de manipularlo para que haga lo que yo quiero?
  • ¿Estoy actuando desde la soledad y el miedo o desde el amor incondicional?

Para aprender más…

Si deseas trabajar más profundamente para mejorar tus relaciones personales prueba el sistema Om Coaching.

Puedes aprender más sobre como gestionar tus emociones y tus relaciones en el Instituto de Enric Corberá.

También te recomiendo que consideres el punto de vista de Tony Robbins sobre las relaciones personales.